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Síndrome de Cushing

Síndrome de Cushing

El síndrome de Cushing es una condición rara que es el resultado de demasiada hormona cortisol en el cuerpo. Asimismo, el cortisol es una hormona segregada regularmente por las glándulas suprarrenales y resulta necesaria para la vida. Permite a las personas responder a situaciones estresantes como enfermedades y tiene efectos en casi todos los tejidos del cuerpo. Se produce en ráfagas, la mayoría temprano en la mañana, y muy pocas por la noche.

Cuando el propio cuerpo produce demasiado cortisol, se denomina síndrome de Cushing, independientemente de la causa. Algunos pacientes tienen el síndrome de Cushing porque las glándulas suprarrenales tienen un tumor o tumores que producen demasiado cortisol. Otros que padecen el síndrome de Cushing es gracias a que producen mucha hormona ACTH, la cual hace que las glándulas suprarrenales produzcan cortisol. Cuando la hormona ACTH proviene de la glándula pituitaria se llama enfermedad de Cushing.

La enfermedad o síndrome de Cushing es muy rara. Se encuentra más a menudo en mujeres que en hombres y ocurre a menudo entre los 20 y 40 años de edad.

Causas del síndrome de Cushing

El síndrome de Cushing puede ser causado por medicamentos o por un tumor. En ocasiones, puede existir algún tumor en la glándula suprarrenal que haga que se produzca demasiado cortisol. También puede ser causado por un tumor en la glándula pituitaria (una glándula pequeña debajo del cerebro que produce hormonas que, a su vez regulan las otras glándulas hormonales del cuerpo).

Algunos tumores hipofisarios producen una hormona llamada hormona adrenocorticotrópica (ACTH), que estimula las glándulas suprarrenales y hace que produzcan demasiado cortisol. Esto es lo que se denomina como enfermedad de Cushing. Los tumores productores de ACTH también pueden originarse en otras partes del cuerpo y se les conoce como tumores ectópicos.

Es importante tener en cuenta que los tumores pituitarios casi nunca son cancerosos.

Síntomas del síndrome de Cushing

No todas las personas con la afección tienen todos los signos y síntomas que a continuación detallaremos. Algunas personas tienen síntomas leves, tal vez solo aumento de peso y períodos menstruales irregulares. Otras personas con una forma más “grave” de la enfermedad pueden tener casi todos los síntomas.

Los síntomas más comunes en los adultos son aumento de peso (especialmente en el tronco, y con frecuencia no acompañado de aumento de peso en los brazos y piernas), presión arterial alta (hipertensión) y cambios en la memoria, el estado de ánimo y la concentración. Problemas adicionales, como la debilidad muscular, surgen debido a la pérdida de proteínas en los tejidos corporales.

Signos y síntomas del síndrome de Cushing

  • Aumento de peso.
  • Hipertensión.
  • Infección recurrente.
  • Memoria pobre a corto plazo.
  • Piel delgada y estrías.
  • Moretones con facilidad.
  • Exceso de crecimiento del vello (mujeres).
  • Depresión.
  • Cara roja y rubicunda.
  • Huesos débiles.
  • Grasa extra alrededor del cuello.
  • Acné.
  • Cara redonda.
  • Calvicie (mujer).
  • Debilidad de la cadera y el hombro.
  • Pobre concentración.
  • Hinchazón de pies y piernas.
  • Irregularidad menstrual.

Diagnóstico del síndrome de Cushing

Debido a que no todas las personas con síndrome de Cushing tienen todos los signos y síntomas, y debido a que muchas de las características del síndrome de Cushing, como el aumento de peso y la presión arterial alta, son comunes en la población general, puede ser difícil establecer su diagnóstico, basado en los síntomas solamente.

Como resultado, los médicos usan pruebas de laboratorio para ayudar a diagnosticar el síndrome de Cushing y, si se realiza ese diagnóstico, continúan para determinar si es causado por la enfermedad de Cushing o no. Estas pruebas determinan si se produce demasiado cortisol espontáneamente, o si el control normal de las hormonas no funciona correctamente.

Mediciones de cortisol

Las pruebas más comúnmente usadas miden la cantidad de cortisol en la saliva o la orina. También es posible verificar si hay demasiada producción de cortisol administrando una tableta pequeña llamada dexametasona que imita al cortisol. Esto se llama prueba de supresión con dexametasona. Si el cuerpo está regulando correctamente el cortisol, los niveles de cortisol disminuirán, pero esto no sucederá en alguien con el síndrome de Cushing.

Estas pruebas no siempre son capaces de diagnosticar definitivamente el síndrome de Cushing porque otras enfermedades o problemas pueden causar un exceso de cortisol o un control anormal de la producción de cortisol. Estas condiciones que simulan el síndrome de Cushing se denominan “estados de pseudo-Cushing” e incluyen las siguientes condiciones:

  • Ejercicio agotador
  • Apnea del sueño
  • Depresión y otros trastornos psiquiátricos.
  • El embarazo
  • Dolor
  • Estrés
  • Diabetes no controlada
  • Alcoholismo
  • Obesidad extrema

Debido a la similitud en los síntomas y los resultados de las pruebas de laboratorio entre el estado de Cushing y los estados de pseudo-Cushing, los médicos pueden tener que hacer una serie de pruebas, tales como:

  • Mediciones de ACTH

Los pacientes con causas suprarrenales del síndrome de Cushing tienen niveles bajos de ACTH en sangre y los pacientes con otras causas del síndrome de Cushing tienen niveles normales o altos. Un médico puede diagnosticar demasiada ACTH midiendo su nivel en la sangre.

  • Muestreo del seno petroso inferior (IPSS)

La mejor prueba para distinguir un tumor productor de ACTH en la hipófisis es con un procedimiento llamado muestreo del seno petroso inferior o IPSS.

Esto implica insertar pequeños tubos de plástico en las venas derecha e izquierda de la ingle (o cuello) y enhebrarlos hasta las venas cerca de la glándula pituitaria. Luego se extrae sangre de estos lugares y también de una vena no conectada a la glándula pituitaria.

Durante el procedimiento, se inyecta un medicamento que aumenta los niveles de ACTH de la pituitaria. Al comparar los niveles de ACTH producidos cerca de la glándula pituitaria en respuesta al medicamento con los producidos por otras partes del cuerpo, se puede hacer un diagnóstico.

  • Pruebas adicionales

Existen otras pruebas que se utilizan para el diagnóstico de la enfermedad de Cushing, como la supresión con dexametasona y las pruebas de estimulación de la hormona liberadora de corticotropina (CRH). Sin embargo, estos no son tan confiables para distinguir entre las causas como el IPSS.

Un médico puede querer hacer múltiples pruebas para confirmar los resultados. También es posible visualizar la glándula pituitaria mediante un proceso llamado imagen de resonancia magnética. Esto implica la inyección de un agente que ayudará a que el tumor se muestre en la exploración. Si esta prueba muestra un tumor definido por encima de cierto tamaño y los resultados de las pruebas de CRH y dexametasona son compatibles con la enfermedad de Cushing, es posible que no se necesite el IPSS.

Sin embargo, hasta el 10% de las personas sanas tienen un área anormal en su pituitaria compatible con un tumor. Por lo tanto, la presencia de una anomalía por sí sola no es un diagnóstico de la enfermedad de Cushing. Asimismo, cerca del 50% de los pacientes con síndrome de Cushing, el tumor es muy pequeño para ser visto. En consecuencia, la ausencia de un tumor en una resonancia magnética no descarta precisamente la enfermedad de Cushing.

Síndrome de Cushing en perros

Los perros con enfermedad de Cushing, al igual que los humanos, tienen un problema con sus glándulas suprarrenales, las cuales producen demasiado cortisol. Cuando las hormonas en el cuerpo están fuera de equilibrio, cosas malas comienzan a suceder.

El síntoma más notable en la enfermedad de Cushing en los perros es la micción excesiva y beber simultáneamente enormes cantidades de agua. A medida que avanza la enfermedad, los perros pierden músculo, se debilitan, la piel se adelgaza y se observa pérdida de cabello en los flancos, el cuello y el perineo (el área alrededor de los genitales y el recto). También puede notar jadeo, aumento del hambre y apariencia de aumento de volumen en la barriga.

Tratamiento de la enfermedad de Cushing en perros

Más del 90% de los perros con enfermedad de Cushing tienen un tumor benigno de la glándula pituitaria. Al ser tumores extremadamente pequeños y no tienden a extenderse, no causan casi nunca un problema físico. La mayoría de los perros con Cushing son tratados con medicamentos.

Si un tumor suprarrenal es la causa de la enfermedad de su perro, su veterinario querrá realizar diferentes pruebas para confirmar si el tumor es canceroso o benigno (no canceroso). La cirugía para extirpar un tumor suprarrenal podría ser una opción. Si el tumor es canceroso, el pronóstico es malo.

El tiempo promedio de supervivencia para un perro con la enfermedad de Cushing es de aproximadamente dos años, pero esta estadística no significa que Cushing cause la muerte. De hecho, la mayoría de los perros mueren a causa de procesos de enfermedades no relacionadas provocados por el envejecimiento.

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